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La forma más rápida de empezar es con un extracto. En tu cuenta puedes añadir manualmente ingresos, saldos, obligaciones y objetivos. Completa tu situación al configurar el perfil.
Empieza con los datos que tengas. Añade tu situación y elige el paso que tenga sentido para ti.
Empieza por los pagos recurrentes.
Elige qué servicios mantener y cuáles cambiar.
Ejemplo ilustrativoLa forma más rápida de empezar es con un extracto. En tu cuenta puedes añadir manualmente ingresos, saldos, obligaciones y objetivos. Completa tu situación al configurar el perfil.
FLOW organiza los datos disponibles, señala posibles fugas de dinero y propone qué revisar primero. Tú añades contexto y decides.
Revisa un servicio, prepara una cancelación o define un plan de colchón. Tú revisas los documentos y actúas. Los datos más recientes ayudan a comparar el cambio.
Saber adónde va tu dinero es el comienzo. FLOW relaciona tus gastos, situación y objetivos para proponer qué atender primero. Ayuda a preparar el siguiente paso. Tú eliges qué mantener, cancelar o modificar.
Una recomendación aún no es un resultado. Después de actuar, compara datos más recientes de un período similar. Así sabrás qué ha cambiado realmente en tus pagos.
Primero ten en cuenta tu colchón, deudas y gastos habituales. A corto plazo importa poder acceder al dinero. Una inversión puede bajar justo cuando necesites retirarla. A largo plazo, considera el riesgo, las comisiones y la diversificación.
FLOW te ayuda a entender tus cifras y planificar. Esta demostración no compara ofertas de inversión actuales, no invierte por ti ni promete ganancias.
Ejemplo ilustrativo: 13,99 € al mes, es decir, 167,88 € al año si el precio no cambia. ¿Todavía lo utilizas?
Ejemplo ilustrativo. Una recomendación no es un ahorro confirmado.

Elige un área y despliega los detalles. Los pagos, los datos manuales y tus respuestas sirven de base para las recomendaciones.
Un mismo comercio y cantidades similares en distintos períodos pueden indicar un pago recurrente. Un extracto breve puede no permitir determinar la frecuencia.
Un pago de streaming o software puede ser una suscripción. FLOW lo señala para revisarlo. Tú compruebas si utilizas el servicio.
Dos pagos similares pueden merecer una revisión. No necesariamente son un error: comprueba el comercio, la fecha y el pedido antes de reclamar.
Las comisiones de cuenta, tarjeta o servicios bancarios se acumulan. Compáralas con las tarifas y condiciones de tu cuenta.
Comparar los períodos disponibles muestra cambios por categoría. Para evaluar un aumento hacen falta datos comparables de varios períodos.
Una cuota regular es un gasto visible. El saldo de la deuda, los intereses y el coste total deben completarse con el contrato.
Los ingresos y gastos del período disponible muestran cuánto margen queda. Las transferencias entre cuentas propias y las cuentas que faltan pueden afectar al resultado.
Añade los saldos disponibles. En relación con tus gastos, verás cuántos meses duraría el colchón. El historial de pagos no basta.
Para tus saldos, revisa el tipo, las comisiones y la disponibilidad del dinero. Este extracto no identifica por sí solo la mejor cuenta ni las ofertas de inversión actuales.
FLOW propone un orden según los datos disponibles. Tú completas lo que falta y decides qué paso tiene sentido en tu situación.
El extracto muestra transacciones. Tú revisas o completas el uso de servicios, las condiciones de préstamos, los intereses y el colchón. Las comparaciones dependen del período y de que los datos estén completos.